1793
Los primeros indicios del Museo de Historia Natural de Besançon, que posteriormente se ampliaría considerablemente con las colecciones de la Facultad de Ciencias.
1801
Primer inventario, que da fe de la existencia de un gabinete de ciencias naturales, que posteriormente sería gestionado por la Escuela Central hasta 1810.
1943
Convivencia de un «Museo del Jura» (colecciones de zoología, entomología y botánica) y un Museo de Geología (geología, mineralogía y paleontología) en la Facultad de Ciencias. Ambos museos pasaron a estar bajo tutela municipal en 1945.
1959
Instalación del museo en la Ciudadela, donde inaugura una gran exposición
de entomología.
1962
Primera exposición zoológica y botánica con especímenes vivos.
1975
Creación del acuario en el «Petit Arsenal».
Años 80
Hasta ahora, el único objetivo del zoológico ha sido entretener a sus visitantes mostrando animales vivos de la fauna local o extranjera. Allí se podían ver bisontes, leones, panteras, lobos, cebras, osos, chimpancés e incluso… ¡elefantes! En la década de 1980, el parque zoológico cobró un nuevo impulso con nuevos objetivos: con el fin de mejorar las condiciones de alojamiento y cría de los animales, las especies más grandes se fueron trasladando poco a poco a otros zoológicos que disponían de espacios más amplios.
A principios de los años 90
Integración del zoológico en el Museo de Besançon, al que se va acercando poco a poco a través de misiones científicas. Dentro de este conjunto, las funciones del futuro Jardín Zoológico ya no se limitan al entretenimiento, sino que abarcan también la divulgación de la vida (la comprensión del mundo animal), la investigación (por ejemplo, el estudio del comportamiento animal) y la conservación de las especies amenazadas.
1992
Creación del Insectario: chinches, escarabajos dinásticos, escarabajos acuáticos y némidas, saltamontes, fásmidos, escarabajos de los rosales, grillos, escorpiones, cucarachas, tarántulas… Son decenas de miles de insectos y otros artrópodos, pertenecientes a más de ochenta especies diferentes, los que se ofrecen a la vista de los visitantes. Desde entonces, el Museo de Besançon sigue manteniendo hoy en día este enfoque original: al albergar una impresionante colección de historia natural (más de un millón de objetos: fósiles, animales disecados, herbarios…), se erige como un lugar de conservación y educación, que no solo contribuye a la investigación (en taxonomía y genética, fisiología de la reproducción, ciencias veterinarias, etología…), sino que también sensibiliza al visitante sobre el respeto al medio ambiente y la preservación de la biodiversidad.
1996
Creación del Noctarium: gracias a la inversión del ciclo día-noche, el visitante puede descubrir la vida nocturna de decenas de pequeños mamíferos y anfibios de nuestras regiones.
1998
Creación del «Recorrido de la Evolución»: un espacio que recrea los principales eslabones de la evolución del mundo animal gracias a colecciones de especímenes disecados y osteológicos, desde los peces más primitivos hasta los mamíferos más evolucionados / Una primera fase de obras que conduce a la creación de un nuevo recinto para tigres siberianos, un recinto para macacos japoneses y una «P’tite ferme», un espacio lúdico que permite un contacto privilegiado entre los niños y pequeños animales domésticos.
2003
Obras de renovación del zoo: recinto de los grandes felinos (leones y tigres) y foso
de los primates.
2004
Renovación de la zona de aves con la creación de una gran pajarera.
2017
Inauguración del
Naturalium, que presenta una nueva exposición permanente dedicada íntegramente a la biodiversidad. En simbiosis con los diferentes espacios dedicados a la fauna del Museo (Jardín Zoológico, Acuario, Insectario, la Pequeña Granja y Noctario), el Naturalium sensibiliza a grandes y pequeños sobre la riqueza de la biodiversidad, tanto local como internacional, sobre la importancia de su evolución constante, sobre las amenazas que se ciernen sobre los hábitats y las especies, y sobre las acciones emprendidas para su conservación.
2021
Renovación del Acuario, con el fin de poner en valor los distintos ecosistemas acuáticos del Doubs, así como la fauna y la flora de notable diversidad que albergan.