La historia del museo

En 1946 se puso en marcha, con el firme apoyo del Estado, el proyecto del Museo de la Comté, que se instaló en el Palacio Granvelle en 1948. Tras la adquisición de la Ciudadela por parte de la ciudad en 1958, pasó a llamarse «Museo Popular de Francois» cuando se instaló en el Frente Real de la Ciudadela en 1960.
Museo de etnografía e historia regional, se inspira en parte en el Museo Nacional de Artes y Tradiciones Populares creado en París en 1937 en el marco del Frente Popular. Pero también nació, y sobre todo, del interés de un sacerdote, el abad Jean Garneret, por una cultura rural en plena transformación. Formado en etnología de campo, se lanzó a una vasta colección de objetos testimoniales a partir de los años 30, antes de ser designado en 1948 responsable del proyecto científico del museo por la Dirección de Museos de Francia. Con el apoyo de la asociación Folklore comtois, reunió colecciones que abarcaban diversos aspectos de la sociedad de la Comté, así como un importante fondo documental.
Su amor por las personas, origen de su vocación sacerdotal, le llevó también a recopilar y registrar todo lo que constituye la memoria popular de la región de Francoisaise. Así, entre 1943 y 1985, impulsó la creación de cuatro museos: el Museo Campesino en Corcelles-Ferrière (Doubs), el Museo de la Comté en Besançon, el «Museo-Parque» de Petite-Chaux (Doubs) y el Museo al Aire Libre de las Casas de la Comté en Nancray (inaugurado en 1988 y dedicado especialmente a la arquitectura rural).
Paralelamente, el abad Garneret continúa con sus investigaciones. Dibuja, fotografía, entrevista y recopila información. Publica varias obras y, en 1947, crea la revista Barbizier, un almanaque que se convierte en una revista de referencia sobre etnología regional, que aún se publica en la actualidad. Esta labor de preservación del patrimonio regional la continúa hoy en día la asociación Folklore comtois, de la que es fundador.
Desde hace más de 75 años, con la ayuda de asociaciones locales dedicadas a la conservación del patrimonio, el museo reúne y estudia más de cien mil fotografías y objetos representativos de los conocimientos y tradiciones rurales y urbanas de Besançon y Franche-Comté. Desde la década de 2000, el museo se ha orientado hacia un enfoque etnológico y social que trasciende el marco regional que se había impuesto hasta finales del siglo XX: es también un museo abierto al mundo y a las sociedades actuales.
Hoy en día, el Museo de la Comté reivindica su legado al tiempo que evoluciona: museo popular, museo territorial, es también un museo social, que sigue cuestionándose los cambios sociales y económicos y ofrece una visión antropológica de los grandes temas que marcan la vida de cada ser humano: nacer, crecer, alimentarse, trabajar, divertirse, creer, morir...
El museo estudia, evalúa, restaura, fotografía y digitaliza las numerosas y variadas obras de sus colecciones. También tiene como misión la difusión y la valorización de este patrimonio a través de exposiciones, publicaciones y comunicaciones.
El Museo de la Comté, auténtica memoria colectiva de una región fronteriza con una historia compleja, rica y humana, invita a los visitantes a establecer un vínculo entre las tradiciones (vivas o desaparecidas) y su forma de vida contemporánea... Pero también a reflexionar sobre la transmisión a las generaciones futuras.
Colecciones temáticas
Acerca de las colecciones
El Museo Comtois conserva más de 30 000 objetos y un fondo fotográfico de más de 73 000 instantáneas, reunidas originalmente por el abad y etnólogo Jean Garneret y los miembros de la asociación Folklore-Comtois, y posteriormente enriquecidas con adquisiciones y numerosas donaciones de particulares. Hoy en día, estos testimonios constituyen los tesoros de nuestros fondos y nuestras exposiciones, que permiten comprender mejor la vida social y cultural de una región fronteriza en constante evolución.
